Manolo Blahnik, su historia

 

Manolo Blahnik nació en Santa Cruz de La Palma, las Islas Canarias, en el año 1942. Es un diseñador de zapatos conocido a nivel mundial, es uno de los más grandes de la propia industria del calzado.

Su marca, que se llama como él, Manolo Blahnik, es una de las más célebres del mundo de la moda, dotada de prestigio y con una marcada reputación de muchos años de trabajo.

 

Sus diseños están caracterizados, la gran mayoría de ellos, con motivos florales, ya que la botánica es una pasión del diseñador, aparte que también le traslada a su Isla y la naturaleza que hay en ella, pero también diseña en función de experiencias incluso obras de arte con un significado para él.

De joven sus padres lo enviaron a Ginebra a estudiar Derecho Internacional. los abandonó para trasladarse a París y, una vez allí, estudiar Arte, posteriormente se desplazó a Londres donde se introdujo de pleno en el mundo de la Moda trabajando como fotógrafo para Sunday Times, y fue entonces cuando se hizo amigo de Paloma Picasso y esta le presentó a Diana Vreeland, editora de la revista Vogue, fue ella quién recomendó a Blahnik que se dedicara en su plenitud a los diseños de zapatos.

Con su persistencia y sus ganas de crear y diseñar le llevaron al éxito total, de hecho, sus zapatos son muy exclusivos a día de hoy, no los lleva cualquiera, son símbolo de poder y lujo, algunas de las famosas que han usado sus zapatos son Sarah Jessica Parker en Sexo en Nueva York, Bianca Jagger, Madonna incluso Lady Di.

No fue hasta el año 1973 que abrió su negocio en Londres, llamado Zapata.

Las creaciones y diseños de Manolo Blahnik no son simples diseños que pueden coincidir con muchas otras firmas, Blahnik diseña piezas únicas, crea tendencias, no se guía por nada ni por nadie, únicamente por su criterio como diseñador de zapatos. La idea de crear moda en sí, no va de la mano de Manolo Blahnik, lo que crea es arte, piezas que por sí solas son moda, de alguna manera u otra, todo lo que hace son obras maestras que perduran en el tiempo y se revalorizan con los años.

El precio medio de los «Manolos», así es como se les llama hoy en día, es de entre 500 y más de 4000 €.