Hoy os contamos la historia de uno de los grandes diseñadores italianos por excelencia y, aunque no es tan conocido a nivel mundial como Gucci, Valentino o Cavalli, sus diseños son excepcionales y originales, coloridos y únicos. Os queremos hablar sobre el napolitano Emilio Pucci.
Su nombre completo es Emilio Pucci Marqués de Basento, nació el 29 de noviembre de 1914 al sur de Italia, en Nápoles y fue, como decíamos, diseñador de moda vocacional, además de político en su país. Se le conoce por apostar siempre por lo novedoso y fuera de lo normal, sus diseños son perfectamente reconocibles por los colores y formas geométricas que tienen.
Se crió en el seno de una familia de nobles florentinos en el Palacio Pucci de sus antepasados. Comenzó a estudiar en la Universidad de Milán, pero a penas duró un par de años, después se marchó a estudiar a Estados Unidos, concretamente a la Universidad de Georgia, situada en Athens.
Siempre le gustó mucho el deporte, en concreto el esquí, de hecho, cuando solo tenía 17 años partipó en los Juegos Olímpicos de Lake Placid del 1932, con el equipo italiano, pero no compitió.
Recibió premios a lo largo de su carrera universitaria, como por ejemplo un diploma de esquí en la Universidad de Oregón y un MA en Ciencia Social en Reed. Se sacó el doctorado de Ciencias Políticas en la Universidad de Florencia en el año 1937.
En el año 1938 se alistó en las Fuerzas Aéreas Italianas, Pucci era admirador de Mussolini, pilotó bombarderos y llegó a ser condecorado por su valor. Entabló amistad con el yerno de Mussolini, Gelazzo Ciano (Ministro de Asuntos Exteriores desde el 1936 hasta el 1943).
Pero la amistad no duró mucho, ya que Mussolini ordenó la muerte de Ciano, y Pucci, en aquellos entonces teniente, decidió ayudar a la mujer de Galeazzo, a Edda Ciano (hija de Mussolini). Así que se fugó con la esposa de su amigo e hija de Mussolini, llevaban consigo los diarios de Galeazzo Ciano, el que había sido mano derecha del Duce. Antes de llegar a Suiza, escribieron 3 cartas, una para Hitler, otra para Harster, oficial de las SS y la última para el propio Mussolini, las tres con la misma amenaza, que si no aparecía su marido vivo, publicarían los diarios. Pero no sirvió de nada, ya que Galeazzo fue fusilado el 11 de enero de 1944.
Y llegó el día en que decidió abandonar la política y las Fuerzas Armadas para dedicarse de lleno al diseño de moda. En sus diseños estaban muy presentes los movimientos artísticos de la época como la cinética y el caleidoscopio, diseñaba todo tipo de productos, y todos ellos con coloridos vivos y con formas geométricas.
En su etapa universitaria en América fue cuando creó sus primeros diseños para el propio equipo de esquí de Reed Collage. Diseñaba piezas únicas y con acabados impecables para conocidos y amigos, una de ellas fue fotografiada por Toni Frissell, fotógrafo de Harper’s Bazaar, a partir de ahí comenzó a ser visible para todos. Le pidieron que diseñara ropa de esquí para un artículo sobre European Winter Fashion en el año 1948. Cuando el propio Pucci vio que su nombre iba siendo conocido y que la gente acudía a él para vestir sus diseños, fundó una casa de Alta Costura en Canzone del Mare, Carpi.
En los 50’s ya era conocido mudnialmente, recibió el premio Neiman – Marcus en Dallas y el Burdine Sol en Miami. Diez años después, cuando murió Marilyn Monroe, fue enterrada con un vestido firmado por Pucci. Sus diseños fueron usados por Sophia Loren, Jackie Kennedy o Madonna (en los 90), entre otras celebridades amantes de la moda.
Falleció en el 1992, y su hija Laudomia Pucci tomó las riendas de la empresa y siguió diseñando bajo el nombre de su padre. En el año 2000 el grupo Louis Vuitton-Moet-Hennessy Grup adquirió un 67% de la firma.
